Un charro citadino, con problemas y el negocio de la fé (Primera Parte)
Hoy nuevamente me levanté co dolor de cabeza. Y aunque es más soportable que ayer, o me estoy volviendo tolerante al mismo; me puse a analizar el porqué podría ser mi dolor de cabeza y he llegado a varias conclusiones:
- Cruda guardada. Esta es la que yo creo más estúpida y por ende la estoy descartando, y es que pareciera que mi cabeza es un globo de Camboya con miras a explotar. Si justo como cuando te levantas después de ingerir considerables cantidades de alcohol. Pero si he de ser sincero tengo más d e10 días sin ingerirlo.
- Stress post trauma económico. Esta puede ser una fuerte causa de mi dolor de cabeza. Por fortuna o por desgracia, vivimos en un mundo donde los signos de pesos, dólares o euros nos dominan, tan es así que hay numerables ejemplos que no pretendo enlistar si no, simplemente no acabaría. Sin embargo me quedo con el dicho popular: EL DINERO NO LO ES TODO. A PERO COMO AYUDA.
- Desánimo sentimental. Rara vez me muestro tan sentimental como lo haré en las siguientes líneas, así es que si no quieres conocer esa parte de mí deja de leer aquí… OK. Listo, para los que se quedan sucede que: Una persona que para mi fue, es y siempre será importante en mi vida ha suplantado mi lugar, me ha sustituido como quien compra una nueva planta en el mercado, y no es que esté mal, todos evolucionamos, y aunque juré no me importaría de pronto me importa y mucho. Total sé que aunque lo escriba dicha persona jamás lo leerá, como la mayoría de las veces no le da importancia a lo que a mi me importa.
- Excesos. Tengo casi 4 meses exigiendo a mi cuerpo, mi mente y mi ser entero someterse a un nuevo estilo de vida, que me agrada pero que exige, que demanda y que cabalmente he cumplido. Ahora entiendo eso de que los atletas deben de alejarse de fiestas y parrandas, yo no lo he hecho pero no quiero hacerlo, y es que combinar vida social, con vida deportiva, laboral y sentimental puede resultar algo pesado, simplemente tengo que sintetizar, tal ves ese sea un agravante que deba analizar a fondo.
- Comunicación. Aunque ustedes no lo crean, y por más que escribo y escribo, narro, fotografío, pienso y demás suelo ser una persona bastante reservada. No hablo con nadie de lo que me pasa, mil veces me lo han dicho tengo que sacarlo.
- Amor. Si, probablemente esté enamorado, pero no se si es amor, ahora recuerdo mis anteriores relaciones y me pregunto si alguna fue amor ¿Será que esta vez si estoy enamorado? O será simplemente una ilusión. De todas maneras es otra constante en mi cabeza.
A grandes rasgos creo que son todas, pero realmente algo está pasando y debo poner atención, si no me puede llevar la chingada y creo que si le dicen así es porque ni es tan amable, ni tan linda ni me gustará conocerla.
En el punto de todo este vorágine de pensamientos, me topo con otras cosas en mi vida diaria. Una vez más estoy trabajando para unos clientes cristianos. Y por mucho que lo analizo solo llego a una conclusión, soy extremadamente apegado a mi dios y poco a las religiones.
Y es que EL NEGOCIO DE LA FÉ es tan grande como el mundo y cada uno de sus habitantes. Ustedes se preguntarán ¿En qué momento este wey empezó a hablar de religión? Les explico.
Llegué hoy con mi dolor de cabeza otra vez a la oficina, tras una ciudad caótica y gastos inesperados llegué 20 minutos tarde a mi escritorio. Entre todas las cosas, ayer trabajaba en un proyecto de YOGA, una disciplina que trata de buscar el equilibrio, con el cual pensé ayer que tal vez podría encontrar una paz en todo lo que pienso. Realmente era tan grande mi dolor que la idea la descarté rápidamente.
Hoy, al llegar me entregaron otro proyecto. Un pescadito de esos que se colocan en los autos con los cuales se identifican los cristianos. La idea es reproducirlo, mejorarlo y agregarle letras que identifiquen la secta de cierto lugar. Y claro vendérselos a los “hermanos”, en 15, 20 o 40 pesitos, claro todo es para la comunidad, la cual generalmente preside un pastor que administra el dinero de unos 200 individuos que si hacemos cuentas pues es una buena entrada de lana.
Y es que pensé, mientras trazaba el pescadito, y si me acerco a los cristianos, tal vez ellos puedan encontrar conmigo a una solución de mis problemas… ¡Ni madres! Reaccioné casi en automático (claro si el automático tarda unos 5 minutos).
Ya me veía yo en grupos de oración y yendo a la iglesia cada tres días para sanar mi alma, tirando mi colección de ‘música pagana’, dejando mis vicios y buscando otra alternativa de fé mientras suelto y suelto dinero.
Y no es que solo sean los cristianos; pienso que muy probablemente los católicos (religión que me fue inculcada sin preguntarme si me gustaba desde niño) son igualitos, solo hace falta recordar a ese famoso padrecito MACIEL. Solo de oír el nombre neta me dan escalofríos.
Y es que el hecho de soltar dinero, comprometer mis ideales que mucho me han costado, mi forma de pensar, mis gustos y afines, mi ser entero a ser moldeado a mis 26 años no significaría; o al menos así lo pienso, un alivio para toda la carga emocional, psicológica física, sentimental y demás que tal vez sea la causa de este dolor de cabeza, que poco a poco mientras termino de escribir esto esta disminuyendo.
Mucha gente ha encontrado en la religión una salvación, ahí esta Yuri, Kalimba y un chingo más de arrepentidos. Yo no me arrepiento. Si ya sé que algunos me tacharán de ateo, blasfemo y demás, si por aquello de que “ ARREPIENTETE Y CREE EN EL EVANGELIO”; pero al verdad es que todo lo que he vivido en esta vida me ha creado y hecho ser quien realmente soy.
Y muy probablemente mis problemas y mis 6 resumidas agravantes de mi ser que aquejan el día de hoy, incluyendo la de la cruda, por aquellos terribles dolores de cabeza; puedan encontrar alivio, pero no creo en el negocio de la fé.
Handy Cap.
Si ya sé que pareciera que esto termina, pero no por algo se llama parte uno, y aunque la dos solo está en borrador en mi cabeza, la escribiré cuando tengo mas claro el porqué me duele la cabeza y les contaré mas historias turbias que como diseñador me ha tocado ver, vivir y experimentar con las numerables personas extremadamente religiosas en mi vida.
Animo, mucho más que ayer.
OHM MANI PADME HUM
Charro*